El símbolo que todos reconocemos, en el objeto que usás todos los días.
Un mate de cerámica con el Sol de Mayo grabado a fuego. No es una calcomanía: la imagen se fija con técnica de tercer fuego a 800°C, así que no se borra ni pierde definición con el uso, mate tras mate, año tras año.
Viene con su bombilla de alpaca maciza, hecha a mano: no se oxida, no se descascara y no le pasa sabor metálico a la yerba. El coco tiene 18 orificios que filtran parejo y evitan que entre aire — ceba bien de verdad, no solo es linda.
Listo para usar desde el primer mate. No necesita curado, no toma sabor a hongo y se limpia fácil.
El regalo que se usa todos los días y dura toda la vida.